7-herramientas-proyectosPiensan e imagina que tienes que construir un coche o un edificio utilizando para ello herramientas, técnicas y metodologías de hace más de 50 años. No te cuadra no? Pues bien, es precisamente lo que ocurre con la dirección y gestión de los proyectos informáticos (IT). Y si tratamos de ser muy precisos, es en este tipo de proyectos (digo los informáticos), en donde se han producido cambios tan importantes, que requieren de nuevas prácticas y mejores políticas. Y no solo es una cuestión de dinero, es una cuestión de supervivencia, ya que con el tiempo la competencia en los negocios es atroz y en muchos casos despiadada. Cualquier retraso o falta de respuesta a los clientes, es el abismo entre un lado u otro.

El waterfall (cascada) ha estado en la mente de miles de profesionales que desarrollan todo tipo de tipología de proyectos IT. No importa si se trata de un proyecto de Big Data, el desarrollo de una aplicación móvil, el desarrollo de un nuevo portal, o simplemente el desarrollo de una nueva aplicación bancaria. A ver si te suena esta historia.

Luis, usuario de una unidad estratégica en el negocio contacta con el CIO para que le ayude en la implantación de una nueva solución informática. El CIO, toma nota de ello, y designa a uno de sus mejores directores de proyectos, para que emprenda dicha propuesta. Tomando como bagaje su experiencia acumulada, el director designado del proyecto, enfila contra el Power User designado por Luis. Comienza el proyecto con la tradicional toma de requisitos, reuniones más y reuniones menos, el director del proyecto se va poco a poco desprendiendo del Power User para «desarrollar» con calma (y quizás con el proveedor de turno) el nuevo. proyecto. Tres (3) o cuatro (4) meses más adelante, el Power User se comunica con el director del proyecto para que le informe como va el proyecto, a lo que el director le responde que el proyecto se retrasa un par de meses por motivos de complejidad del proyecto. Después de N tiempo se llega al momento de entregar el proyecto al cliente interno, quien muy a su pesar comenta con una frase lapidaria ya conocida por todos: «El proyecto no se adapta a lo que solicitamos». 

Pues bien la historia antes expuesta en muy común en pleno siglo XXI. Los departamentos de tecnología de la información, en su afán de proseguir su eterno discurso de retrasos, intentan (sin lograrlo) de dar soluciones al negocio con viejas prácticas y técnicas que nada tienen que ver con los tiempos que corren. En una especie de lucha por la supervivencia, todos tratan de estirar los proyectos a más no poder, con la consiguiente pérdida de calidad y competitividad para los negocios.

Un aspecto interesante, es que ya existen alternativas para incluir o incorporar al desarrollo de los proyectos a los usuarios finales desde el primer momento. Existen herramientas en la nube, bajo modelo SaaS, que facilitan la gestión y comunicación de la ejecución del proyecto. Evitando o minimizando riesgos innecesarios de tiempo, calidad y funcionalidad. Igualmente metodologías ágiles que buscan precisamente erradicar cualquier descuelgue de los objetivos funcionales del proyectos, incluso, facilitando al usuario final entregas parciales o evolutivas de la solución tecnológica.

Precisamente pesando en lo anterior, y romper con viejas y obsoletas prácticas de gestión de proyectos, ITMadrid – IT Business School ha preparado un curso de lo más novedoso, orientado exclusivamente a mejorar la calidad, eficiencia y calidad de la gestión de los proyectos informáticos. Amparados en nuevas técnicas, conceptos, metodologías y herramientas, que persiguen un entorno de comunicación y evolución del proyecto en cuestión. Y todo ello, independientemente si se trata de un desarrollo de software, la mudanza de un data center, un proyectos de Business Intelligence, o una nueva aplicación Mobile.

El curso incorpora entre otras cosas:

  • Metodologías emergentes, como es el caso Agile SCRUM, Lean y Kanban
  • Herramientas SaaS (en la nube) para apoyar la gestión, tal es el caso de JIRA Atlassian
  • Un Business Case, cualitativo y cuantitativo, para poner alcabalas a proyectos no deseados
  • Una Oficina de Proyectos — PMO — como herramienta de gobernabilidad
  • Gestión del riesgo de proyectos,
  • Y quizás lo más importante, una herramienta de reporting y dashboarding, para que usuarios y directores de proyectos puedan estar comunicados en todo momento de la evolución del proyecto. Como siempre se ha dicho (pero que casi nunca se hace) «La Comunicación es estratégica para la salud del proyecto«

Más información en:

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