oportunidad doradaLos años transcurridos del nuevo siglo nos han traído cambios profundos en todos los niveles. Cambios en que el área de la tecnología ha tenido que ver mucho con ellos. Sin embargo, los cambios no han sido exclusividad de la tecnología, podríamos ampliarlo con un análisis PEST (Político, Económico, Social y Tecnológico) para tener una visión 360º de lo que ha pasado en nuestro mundo contemporáneo.

El análisis PEST definitivamente es el inicio para motivar a las empresas a un cambio fundamental en la forma de operar. Ya no es suficiente impulsar (o implantar) una nueva tecnología en la empresa, y esperar que los empleados la abracen y adopten como suya. Los proveedores siempre intentarán vendernos (con su viejo modelo) Big Data, Mobile, aplicaciones sociales, Cloud Computing, solo por mencionar unas cuantas tecnologías en boga.

Lo que si debe realizar la empresa es elaborar un robusto plan IT partiendo de bases sólidas como lo son el conocer dónde estamos y a dónde queremos llegar. Tan sencillo como eso. El análisis PEST mencionado anteriormente y el DOFA son excelentes herramientas de partida para conocer que está pasando y que puede pasar en el entorno en el cual operan nuestras organizaciones. Para conocer ese “dónde estamos” o situación actual, es importante que se ahonden en algunas variables exógenas y endógenas impulsoras de cambio, algunas de ellas son:

  • Un nuevo consumidor o cliente, o quizás, un cambio de conducta en las preferencias y maneras de comprar de las personas. Se deben comprender bien esa nueva relación entre empresas y consumidores. Lamentablemente, IT no es responsable de ello
  • Un mundo cada vez más digital y global
  • Nuevos modelos de negocios emergen de la nada
  • El nuevo empleado
  • Cambios en los paradigmas tecnológicos
  • Relaciones IT – Negocio
  • Ricas experiencias de usuarios impulsadas por la tecnología
  • Entre otras

Nuevas estrategias de relaciones IT con sus “stakeholders” son fundamentales, una especie de ecosistema en donde la relación tanto interna como externa (proveedores) debe profundizarse y renovarse. El riesgo de IT Shadow, la presión por time-to-market, vender más con menos, y unos usuarios cada vez más tecnológicos hacen que las direcciones de tecnologías analicen su situación actual y se platean una re-definición de su plan estratégico IT.

Pero el error que no debe correr IT, el cual ha sido reiterativo año tras año es abrazarse a las modas u olas tecnológicas. Tradicionalmente, los departamentos de IT han cedido a los sempiternos encantadores de serpientes, quienes en su obvia necesidad de vender, colocan soluciones y productos en los departamentos IT que prácticamente las organizaciones no necesitan.

Todo cambio IT, al menos de nueva generación, debe venir impulsado por cambios profundos en la relación IT – Negocio, con estrategias, que aun incluyendo (obviamente) componentes tecnológicos, traspasan las barreras de un IT puro y duro. Algunas de las estrategias que se debe fortalecerse son:

  • Estrechar la relación IT – Negocio. Con más gobernanza, PMO y proyectos concretos que impulsen esa relación
  • Formar intra-emprendedores. Cambiar la estrategia del Push por el Pull, en donde a través de una formación y culturización masiva de empleados, creemos dentro de las empresas un “ejercicio” de emprendedores digitales, quienes propongan soluciones de mejora a los procesos de negocios, a la vez que puedan formular y definir nuevas oportunidades de negocios para la empresa
  • Team building IT – negocio
  • Moldear un nuevo modelo de formación de los empleados, enseñar a los empleados a aprender en un mundo digital. Se debe modificar la obsoleta estrategia de los departamentos de formación “push”, en donde los empleados se apuntan a unos cursos que realmente no añaden valor ni a la empresa ni al empleado.
  • Crear conciencia de “valor” en la empresa, cómo y cuánto valor se crea con las iniciativas tecnológicas, de tal manera, que se minimicen riesgos con proyectos que lo aportan nada. Para ellos se deberán redefinir procesos de negocio en dónde la organización pueda decir NO a proyectos no rentables (cuantitativa y cualitativamente hablando) para la empresa

El seguir con la vieja o tradicional estrategia de “imponer” modas tecnológicas a las empresas, correremos con los mismos riesgos que hemos experimentado en el pasado:

  • Resistencia por parte de los empleados
  • Proyectos fallidos
  • Profundización de la relación IT – Negocio
  • IT Shadow
  • Time-to-market deficientes
  • Pérdida de competitividad de la empresa, y
  • Rotación en el personal de informática (en especial CIOs).

Estamos ante una oportunidad dorada en el cambio de la estrategia tecnológica en la empresa. Dicha estrategia pasa por cambios en intangibles tales como:

  • Mejorar la relación IT – Negocio,
  • Profundizar la cultura tecnológica en la empresa,
  • Crear un ejército de intra-emprendedores tecnológicos en la empresa, y lo más importante
  • Instaurar la innovación tecnológica en la empresa como medio de capitalizar las cuantiosas inversiones que realiza el departamento de IT

Como veis el reto no solo de IT, las direcciones usuarias juegan un rol fundamental en la definición de la próxima frontera IT: Innovación, Cambio y Transformación Digital.

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