Introducción

Siempre se ha comentado ad nauseam que el principal impulsor de la motivación es la necesidad. El “hambre” en su concepto más amplio es un elemento clave que mueve a las personas a emprender retos y conseguir resultados. Pues bien, declarada la pandemia a nivel mundial, se han impulsado 2 conceptos clave asociados a la tecnología: el teletrabajo y la educación online.

Precisamente en este último apartado, la educación online, ha pasado de ser el patito feo de la educación a una necesidad estratégica en muchas instituciones. Es que organizaciones de todos los niveles educativos y formativos, han pasado en espacio de tan solo 2 meses, de enseñar de manera presencial a enseñar (y aprender) de manera virtual. Como decía una estudiante de unos de nuestros programas online:

Las últimas dos semanas todos nuestros esfuerzos y energías a fin de llevar una educación que por casi 50 años fue presencial a ser 100% de manera digital en un periodo muy breve de tiempo.”

Está claro que dicho sprint (aludiendo al concepto de Agile-Scrum) ha sido impulsado por esa necesidad de mantener la enseñanza y contacto con todos los estudiantes. Hemos visto como plataformas de conferencias como Zoom han crecido exponencialmente, así como el consumo y tráfico de red ídem, y la capacidad y/o paciencia de los alumnos a aprender online ha sido un tanto caótica. La innovación y creatividad está servida.

Pues bien, para organizar bien el puzle que representa la educación virtual, debemos ajustar o acoplar muy bien sus piezas para que todo encaje a la perfección. Después de todo, el concepto de enseñar – aprender online tiene más de 20 años de existencias. La clave, como todo proyecto, es una planificación y asignación de recursos acorde a las necesidades.

Tabla de contenido

  1. Planificación
  2. Finanzas
  3. Legal
  4. Pedagogías
  5. Contenidos
  6. Tecnologías
  7. Gestión
  8. Comunicación
  9. Conclusión

Las 8 piezas / pasos clave de la educación online

  1. Planificación Es esencial una buena planificación del concepto, lo cual incluye en otras tareas definir y tener muy clara una visión sobre el tipo de educación virtual que queremos tener. Se deben definir objetivos que debemos alcanzar y posteriormente las estrategias que mejor funcionan para alcanzar esos objetivos. Existen diferentes estrategias en educación online, desde al apoyo a las clases presenciales, programas 100% online, educación mixta (blended) — % presencial + % online, entre otras. Para los niveles educativos inferiores, etapa clave para la educación, la presencialidad sigue siendo obligada, no obstante, ciertos recursos y actividades pueden ser perfectamente online.
  2. Finanzas. Está claro que el proyecto de educación online que emprendamos debe contar con los recursos financieros acorde al plan que queramos emprender en la organización. Recursos humanos, tecnológicos, digitales, pedagógicos, etc., son todos consumidores de recursos financieros.
  3. Legal. Un sólido marco legal que proteja los activos de los involucrados en el proyecto es esencial. Así como garantizar la privacidad y confidencialidad de profesores y estudiantes.
  4. Pedagogías. En función del tipo de estrategias que se opte, se necesitan aplicar teorías de aprendizaje, didácticas y pedagogías de la era digital. En tal sentido, conceptos como clase invertida (Flipped Classroom), conectivismo, Aprender Haciendo (Learning By-Doing), Aprendizaje Basado en Proyectos (Project-Based Learning), Gamificación, Microaprendizaje, Mobile Learning, por mencionar unas pocas, son clave para motivar al estudiante en una nueva forma de aprender.
  5. Contenidos. Dicen que el contenido es el rey en el mundo de la educación online. Buenos materiales, con un sano diseño instruccional y multimedia es clave. Al referimos a contenido, queremos denotar cursos online, asignaturas online, grados, postgrados, asignaturas de bachillerato, etc. También es clave la evaluación de los estudiantes, conceptos como el Proctoring ayudan a ello.
  6. Tecnologías. Está claro que es una pieza esencial, aun cuando no la clave. Debemos escoger la plataforma LMS (Ejem. Moodle, Sakai, Blackboard, Canvas, propia, etc.) más apropiada para que los profesores y alumnos interactuaren perfectamente, igualmente se debe elegir la herramienta de conferencia o clase Web (Ej. Zoom, Adobe Connect, Blackboard Collaborate, BigBlueButton, etc.), y por ultimo y no menos importante, herramientas tecnológicas que apoyen el desarrollo de materiales multimedia, las evaluaciones y la gestión/apoyo de la educación online. Precisamente, la pandemia a impulsado el concepto de Cloud Computing como el gran apoyo para acceder e interactuar en las plataformas.
  7. Gestión. Debe definirse claramente un organigrama para la gestión de la educación online. Se deben dar de alta a profesores y alumnos en las diferentes plataformas, inscripciones, apoyo y soporte técnico, emisión de certificados y diplomas, apoyo tutorial a profesores, emisión de informes e indicadores de gestión, y en definitiva, una gestión integral de la comunicación necesaria entre los diferentes interesados. La tecnología es un excelente aliado para lograrlo.
  8. Comunicación. Pieza clave y fundamental del puzle de la educación online. Comunicación por medios digitales a los diferentes roles involucrados en la educación online, incluye: autoridades, profesores, padres/madres, estudiantes, administrativos, técnicos, etc., deben estar perfectamente coordinados y sincronizados en todas las tareas y procesos de la educación online.

Conclusión

En resumen, la pandemia ha sido un claro impulsor para que las instituciones, obligadas por las circunstancias, den el salto a la educación online. En muchos casos de manera caótica y poco acertada.

La educación online tiene años entre nosotros, que como todo proyecto que involucra el proceso de enseñanza – aprendizaje debe ser entendido y planificado correctamente.

Independientemente, aún es estudios presenciales, gran parte de, por no decir todos, los contenidos y comunicación será digital. Es por ello se debe planificar con sumo cuidado cómo abordarla con éxito.

Y por último, una estrategia que es obligada para todas las instituciones: la capacitación del profesorado es crucial, ya que son “la primera línea” de contacto con los estudiantes.  Estudiantes que claramente son conocedores y usuarios de las últimas tecnologías.

¿Y tú que opinas de ello?

#AhoraMásQueNunca